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Introducción
Un
dicho inglés dice: "The difference between a man and a boy,
is the cost of the toy " (La diferencia entre un adulto
y un niño es el costo del juguete ) En realidad, hay mucho
de cierto, pero aventurismo insiste en hay un factor desequilibrante: el "juguete" y la responsabilidad
con la que se "juega".
Muchos
creen que por tener, o viajar, en 4x4 logramos mayor sensación
de libertad, más horizontes infinitos, o absoluta impunidad vial.
Es más, es el "mensaje" de las campañas publicitarias
de cualquier fabricante de 4x4 para la nueva manera de viajar
de esta época... Y nada está más lejos de la realidad:
nuestra libertad debe ser interior, nuestros horizontes son los propios, y con aventurismo,
aprendemos a respetar a nuestro conductor "prójimo".
Manejar
un VTT -Vehículo Todo Terreno- es muy sencillo: sólo hace falta tener un poco de sentido común. Porque esta herramienta, como cualquiera,
se puede usar bien o mal: ante todo debemos tener presente, en
todo momento, que no estamos conduciendo un auto. Hay diferencias
fundamentales tales como el peso propio y TOTAL, la distribución
de la carga, su estabilidad en la ruta, la tracción, la suspensión,
el tipo y/o estado del camino, etc.
Por
eso, a la hora de viajar, aventurismo
sugiere, y tiene en cuenta, estas reglas:
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Elegimos itinerarios según un nivel acorde a todos
los integrantes de la travesía, sabiendo que, ante cualquier
adversidad, se aceptará el "Hasta aquí llegamos".
La aventura está muy bien, pero uno viaja para disfrutar,
y no para sufrir ni para llevarse sorpresas desagradables
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Las posibilidades de trasladarse en grupo son
interesantes, y permite a los participantes compartir momentos
con gente afín, con un objetivo común. Algunas travesías incorporan
"Clínicas de conducción 4x4", aunque aventurismo
prefiere siempre sugerir maneras de "resolver los caminos":
en esto no hay "profesores", sólo personas que
pueden aprender
con la experiencia de otros.
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La mayoría de los organizadores de travesías
son expertos choferes de VTT con conocimientos en turismo...
En aventurismo
hay expertos en turismo con buenos conocimientos en VTT. Sólo
Ud. sabe qué es mejor de acuerdo a su necesidad...
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Antes de aceptar un recorrido determinado, asegúrese
que el recorrido ya haya sido controlado por los
organizadores, o que, por lo menos, le expliquen los riesgos
que se pueden correr ya que no todos estamos dispuestos a ir
con los ojos cerrados...
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Exija que el viaje cumpla con las tres premisas
fundamentales de cualquier travesía: la seguridad de los integrantes,
el respeto por el medio ambiente, y la integridad de los vehículos.
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Asegúrese que la organización cuente con elementos
de rescate imprescindibles, como lingas, grilletes, palas,
malacate, etc...
Los
conductores sin experiencia son muchos, y sus temores más frecuentes
son parecidos a los suyos:
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Nunca manejé una 4x4: no sé bien qué hacer...
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¿Cómo se pone la baja, y cuándo conviene?...
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En la concesionaria, el vendedor mucho no sabía
y sólo atinó a leerme el manual...
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Quiero aprender para evitar papelones...
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Se va a romper la camioneta: es muy peligroso...
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No puedo hacer una travesía sin experiencia y
exponer a mi familia...
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¿Me van a ayudar si tengo problemas mecánicos?...
En
síntesis, estas preguntas son normales, y las travesías que prepara
aventurismo están pensadas para llegar a esos lugares con
historia, o de interés cultural suficiente, como para los
integrantes, en un marco de espíritu de equipo, disfruten del
atractivo de lo desconocido, llegando "en forma" hasta
el lugar elegido...
aventurismo les da la bienvenida
LOS
PREPARATIVOS DEL TODOTERRENO
Es
evidente que quien encare un viaje largo, y quiera tener éxito,
deberá preparar su vehículo: hagámoslo paso a paso y, de
esta manera, llevarle una lista que oriente a nuestro mecánico
ayudándolo a solucionar o realizar las tareas que pretendemos
Sistema de refrigeración: verificar su funcionamiento y eficiencia; revise todas
las mangueras -motor y calefacción- y cambie las que estén "secas"
o cuarteadas; verifique que los radiadores no pierdan ni estén
manchados con líquido refrigerante, y que el espacio entre éstos
esté libre de pasto y/o cardos, ramitas, bichos y hasta ¡pajaritos!...
Filtro de aire: es la puerta de entrada del aire y del peor enemigo de
un motor: el polvo. Revise este filtro y, si es necesario, cámbielo.
No está de más, y de acuerdo a los caminos que piensa encarar,
llevar uno de repuesto y/o sopletear delicadamente el que lleva
cada vez que carga combustible.
Frenos: asegúrese que los caños con el líquido de frenos no tenga
pérdidas verificando el piso de la cochera; por otra parte, su
mecánico debería verificar que las pastillas y las cintas tengan
la duración suficiente para tolerar la travesía.
La suspensión: los cuatro amortiguadores deberían actuar de manera similar
para tener respuestas similares ante las exigencias; por otra
parte, y además, verifique que las espirales y/o ballestas tengan
el recorrido y flexibilidad originales.
Sistema eléctrico: aquí no hay demasiada verificación para hacer pues las
baterías vienen, en general, "de bajo mantenimiento"
Sin embargo, ese control debe hacerse, y más en verano, para asegurarse
que el nivel de agua es el adecuado. De paso, y ya que está, verifique
su capacidad de carga y retención; las correas que accionan el
alternador, la bomba de agua, el aire acondicionado, etc., deben
estar, todas, con la tensión correcta de funcionamiento.
Luces: controle
que no haya ninguna quemada ni "haciendo masa" -prende,
pero con poco brillo-; y verifique que la alineación sea
la correcta: Ud. debe ver, y ser visto, SIN ENCANDILAR... De ello
puede depender su vida ya que, al dejar "ciego" al que
viene de frente, puede desviarse sobre SU vehículo
Suspensión y cubiertas: el peso es el principal enemigo de cualquier vehículo, y
más de un todo terreno: asegúrese que el peso total transportado,
incluyendo a los pasajeros, no exceda del 75% de la carga útil
del vehículo, pues las cubiertas, las transmisiones y la suspensión
son las primeras en tener que soportar los problemas del camino
y sus consecuencias. Deben revisarse la dirección -los brazos y
extremos, los palieres y rulemanes, y la barra estabilizadora-;
sin olvidar las cubiertas -profundidad del dibujo, alineación
y balanceo- En este último caso, deberá adecuar el dibujo de las
mismas al tipo de terreno por el que piensa transitar: no es lo
mismo pasar por arena que por barro, ni qué hablar de piedra,
o nieve... Regla de oro: ninguna cubierta es "universal",
y recuerden que, si éstas no logran transmitir la potencia al
piso, Ud. no tendrá control del vehículo. Compruebe la
presión de los neumáticos y adecue ésta a las características
del terreno que recorrerán: terreno blando, cubierta más "blanda";
terreno duro, cubierta con más presión...
Varios: aunque parezca una tontería no deje de revisar, y limpiar,
el apoyo de las escobillas, ni de completar a nivel, el líquido
lava-parabrisas. Puede usar cualquier líquido especial conteniendo
desengrasantes para los insectos que se estrellan contra este
vidrio, porque cuando cae el sol es importante tener una visión
MUY clara del camino: el gran tránsito de "regreso a casa",
muchas veces puede generar imprudencias propias o ajenas.
Conclusión: recordemos
que la mejor preparación que le podemos dar al vehículo es realizar
las tareas de mantenimiento habituales o, mejor dicho, hacer los
"services" programados por el fabricante: pueden parecer
"caros", pero, en el tiempo, es lo más barato ya que
evitan percances mecánicos que, quizá, eviten accidentes o percances
indeseados. Asimismo, durante el viaje y en cada etapa, es recomendable
verificar diariamente los niveles del aceite y de los distintos
líquidos (frenos, dirección, refrigeración, etc ), así como hacer
una inspección ocular del circuito de frenos y el cárter, en busca
de posibles pérdidas.
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